Cada vez que decimos adiós escucho la misma canción
se termina y la vuelvo a poner una vez y otra vez.
Y el efecto de repetición mato la pasión
y aunque me estés dejando otra vez nada siento, nada siento, no siento nada.
Y no me da jugar a la que sufre por amor
consienteme por cada vez que decimos adiós.
Es la rueda que vuelve a girar y ninguno la puede parar.
Me gritaste pero solo vi movimientos en tu boca desesperada.
